Tal como habrán notado en mi galería de fotos, estos últimos días tuve la dicha de poder ir a pasar unos dias a Montevideo…
Por motivos familiares (mi hermana vive allá) tengo la posibilidad de ir seguido aunque nunca pude recorrerla por mi cuenta y mucho menos caminar por sus calles. Quería conocer Montevideo de primera mano.
Parte de los puntos de interés turístico básico ya los había recorrido en mis anteriores estadías, y en esta solo me restaba conocer un poco mas la vida de la gente de Montevideo, poder meterme por las calles y caminar, tomar un colectivo (perdón, ómnibus :P), hablar a su modo y sentirme uno mas.
Y pude viajar en el 104 (gracias Fede’s por la data) hasta la otra punta y poder disfrutar de un colectivo vacío y de que el chofer te corte el boleto, cuando hacia años que en Buenos Aires no lo veia.
Pude patear por 18, esa avenida tan característica, chocando con charruas vestidos de camisa y cuello pero con el infaltable mate en su mano derecha, y pidiendonos “perdón” así nadie tenga la culpa.
Pude ir al supermercado a comprar moñas, masitas y kas cola, y que la cajera te despida con un “Que pases lindo” como si te conociera, o simplemente como si le importara, sin embargo son asi, con una calidez enorme y siempre “A las ordenes“, como me despidió la gerente del Banco Santander del bonito barrio de Carrasco, lugar donde quise morir bajo un árbol de eucalipto.
Teniendo la playa y la hermosa rambla a mis pies, solo me llevo a pensar… Porque sera que en Buenos Aires no tenemos una costa tan bonita como esta? la respuesta es clara y es la de siempre: Buenos Aires esta mal diseñada, y asi es: Buenos Aires esta MUY mal diseñada, y esa rambla genera mucha envidia.
Realmente me parece una ciudad hermosa hecha a escala “ser humano”, ni muy pequeña ni muy grande.
Los Argentinos y mas aun los porteños tenemos ese defecto de grandeza y mas de uno siempre se equivoca al decir que Uruguay debió ser una provincia Argentina, y vaya suerte que no lo es, y la suerte creo que la tiene la gente Uruguaya, de no ser Argentinos.
Y como me dijo un taxista sabio:
Si Buenos Aires es la acción, Montevideo es la paz. Podríamos decir que son dos caras de la misma moneda, pero no. Son dos caras, pero de monedas diferentes.